Precio

Cuánto cuesta una landing page en El Salvador

Por: El equipo técnico de HayVoy · 7 Sep, 2026

Es la primera pregunta de casi toda conversación, y la más difícil de contestar con un número suelto. No porque el precio sea un misterio, sino porque "landing page" describe cosas que se diferencian entre sí más de lo que se parecen.

TL;DR — Puntos clave de este artículo

  • El precio lo mueven cuatro variables, y el diseño no es la principal.
  • Exigí que la cotización separe lo que se paga una vez de lo que se paga cada mes.
  • Dos cotizaciones muy distintas casi nunca son por el mismo alcance.
  • El contenido —textos y fotos— es lo que más atrasa y encarece un proyecto web.
  • Compará el costo total del primer año, no el precio de construirla.

Por qué nadie te da un precio por teléfono

Bajo el mismo nombre caben cosas muy distintas: una sola página para recibir tráfico de una campaña, un sitio corporativo de varias secciones con blog, o una tienda que cobra en línea y emite factura electrónica. Pedir "el precio de una landing page" es como pedir el precio de un vehículo sin decir si es para repartir o para transportar carga.

Un proveedor que te da un número antes de saber qué necesitás está haciendo una de dos cosas: cotizando una plantilla adaptada con tus colores, o dándote un número que va a cambiar en cuanto empiece el trabajo. Ninguna de las dos te conviene.

Las cuatro variables que mueven el precio

Si entendés estas cuatro, podés estimar por tu cuenta si una cotización tiene sentido:

  • Cuántas páginas lleva de verdad. No es lo mismo una página con un objetivo que un sitio con secciones por servicio, cada una escrita para una búsqueda distinta. El trabajo crece con cada página, no con el diseño.
  • Si el contenido existe o hay que producirlo. Textos, fotos, logo en buena resolución, descripciones de servicios. Cuando ya existe, el proyecto vuela. Cuando no, redactar y fotografiar se vuelve la etapa más larga y la que más sube el presupuesto.
  • Con qué se tiene que conectar. Un formulario que llega a un correo no cuesta lo mismo que un catálogo con existencias, una pasarela de pago o la emisión de DTE al Ministerio de Hacienda por cada venta.
  • Quién va a poder editarlo. Si tu equipo necesita cambiar precios o productos cada semana, hay que construir un panel de administración. Si el contenido casi no cambia, ese panel es trabajo extra que además hace el sitio más lento.

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Lo que se paga una vez y lo que se paga siempre

Este es el desglose que deberías exigir en cualquier cotización, porque es el que revela el costo real:

  • Pago único: investigación de palabras clave, redacción, diseño, desarrollo, carga de contenido, configuración técnica para buscadores y publicación.
  • Costo recurrente: dominio, hosting, certificado de seguridad, respaldos y mantenimiento.
  • Cobros por evento: cambios fuera de lo acordado, páginas nuevas, integraciones adicionales, producción de fotos.

Una cotización que entrega un solo número total esconde justo la parte que vas a estar pagando el resto del tiempo. Y es donde más sorpresas aparecen: un precio de construcción atractivo puede venir acompañado de un mantenimiento que en un año lo supera.

Cómo comparar tres cotizaciones sin equivocarte

Poné las tres en una tabla y llená estas filas antes de mirar el total:

  • Cantidad de páginas incluidas.
  • Quién escribe los textos y quién toma las fotos.
  • Si incluye investigación de lo que busca tu cliente o solo diseño.
  • A nombre de quién queda el dominio.
  • Qué incluye el mantenimiento mensual y qué queda fuera.
  • Cuántas rondas de cambios entran sin costo adicional.
  • Qué se instala para medir visitas y contactos.
  • Costo total del primer año, todo incluido.

Cuando esas filas están llenas, casi siempre pasa lo mismo: las cotizaciones dejan de parecer comparables, y la más barata resulta ser la que no incluía la mitad. El mismo ejercicio, aplicado a sistemas de gestión, está en cuánto cuesta un ERP en El Salvador.

Por qué lo barato sale caro en este rubro

Para bajar un presupuesto hay que quitar algo, y lo que se quita es siempre lo que no se ve el día de la entrega: la investigación de qué busca tu cliente, la estructura que permite que Google entienda el sitio, la velocidad de carga, la medición y el soporte posterior.

El sitio se entrega y se ve bien. Seis meses después no aparece en ninguna búsqueda, no llegó un solo contacto por ahí y nadie puede decir por qué, porque no había nada midiendo. Ahí empieza el segundo gasto, que es rehacerla completa.

Antes de pedir precio, definí qué necesitás

La conversación de precio mejora muchísimo cuando llegás con tres cosas resueltas: qué acción concreta querés que haga el visitante, de dónde va a llegar el tráfico y qué contenido ya tenés listo. Con eso, cualquier proveedor serio puede darte un alcance y un número en una sola reunión.

Si todavía no sabés si necesitás una landing o un sitio completo, esa decisión está desarmada en landing page vs. sitio web completo. Y si preferís empezar por el servicio en vez de por el precio, está en landing pages y páginas web en El Salvador.

Preguntas frecuentes

¿Qué determina el precio de una landing page en El Salvador?
Cuatro variables: cuántas páginas lleva realmente el sitio, si el contenido y las fotos ya existen o hay que producirlos, con qué otros sistemas tiene que conectarse, y si tu equipo va a poder editarlo sin ayuda. Cada una mueve el presupuesto más que el diseño.
¿Qué debe desglosar una cotización de página web?
Debe separar lo que se paga una vez de lo que se paga siempre. Una sola: diseño, desarrollo, contenido y publicación. Recurrente: dominio, hosting, certificado de seguridad y mantenimiento. Una cotización con un solo número total esconde justamente la parte que vas a pagar todos los meses.
¿Por qué dos cotizaciones para lo mismo pueden ser tan distintas?
Porque casi nunca son para lo mismo. Una puede incluir investigación de palabras clave, redacción, optimización de velocidad, medición y soporte; la otra puede ser una plantilla adaptada con tus colores. El precio no compara hasta que compara el alcance.
¿Conviene pagar mantenimiento mensual por una página web?
Sí, porque el sitio se degrada solo aunque nadie lo toque: vencen el dominio y el certificado, aparecen vulnerabilidades y los navegadores cambian. La pregunta útil no es si pagar mantenimiento, sino qué incluye exactamente y en cuánto tiempo responden.
¿Es más barato usar un constructor de páginas que contratar a alguien?
En dinero directo, sí; en tiempo tuyo, no siempre. Un constructor te ahorra el desarrollo pero no te ahorra las decisiones difíciles: qué buscan tus clientes, qué decir y en qué orden. Si tenés claras esas respuestas y tiempo para armarlo, es una opción razonable para empezar.
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